El Mercurio de Valparaíso , 22 de mayo de 2008 Existe un grave problema de seguridad que aún no ha sido resuelto.
Cuando en noviembre del año pasado el primer ministro británico Gordon Brown tuvo que pedir disculpas públicas por la pérdida en el correo de los datos personales y bancarios de 25 millones de ciudadanos, incluidos los del premier, el gobierno chileno no imaginó que seis meses después estaría viviendo una situación similar, luego que un hacker filtrara en internet los antecedentes de seis millones de chilenos. ¿Negligencia o incidente informático? Para la empresa Newsoft Systems que ofrece servicios de seguridad de datos y que opera además de Chile en Inglaterra, Sudáfrica e India, las autoridades nacionales sólo han intentando salir del paso transmitiendo tranquilidad a los usuarios sobre un problema grave, pero “no se han hecho cargo de resolver enprofundidad un tema que viven diariamente miles de personas y muchos empresarios. El robo de los datos de millones de chilenos ya se concretó y esa información está disponible en todo el mundo, por lo que el daño es irreparable. Ahora hay que esperar que esas seis millones de personas comiencen a recibir un sin número de correos o llamadas no deseadas, además del peligro que representa el robo de identidad”. En su opinión, lo complejo del asunto es que aún muchos no han reparado en que si el hacker fue capaz de descargar datos, es muy probable que también tuviera la capacidad de inyectarlos, “lo que quiere decir que pudo perfectamente modificar la información o, simplemente, borrarla. Como consecuencia, puede producirse un permanente robo y espionaje industrial y personal, suplantación digital de identidad e incluso el quiebre de las empresas”, alertó el vocero de la empresa, quien advirtió que todo lo anterior está asociado a una baja credibilidad y confianza en los sistemas chilenos y, por ende, una mala reputación a nivel internacional, afectando directamente la imagen del gobierno y las empresas. INFORMACIÓN CONFIDENCIAL De ahí que recomendó a los sectores público y privado mejorar los sistemas de seguridad físicos y digitales de sus datos, e implementar un mecanismo que sea capaz de probar permanentemente la vulnerabilidad de dichos sistemas. Si bien reconoce que un buen avance sería que Chile se incorporara a la Convención Europea sobre Cibercrimen, ésta medida por sí sola no es una solución definitiva. “Ese organismo define el robo de datos y guías sobre las sanciones que se deben tomar, pero no explica cómo crear sistemas seguros en el tema físico y digital de los sistemas. Lo que las empresas deberían hacer es asesorarse por especialistas en el tema de seguridad”.
Si bien actualmente se está realizando una investigación para capturar al o los hackers responsables de la masiva filtración, el especialista recomendó a los usuarios a informarse sobre el tratamiento que reciben sus datos personales. “Hoy en día casi toda la información se maneja en línea y en el futuro estará conectada a la red global, lo cual no debiera significar un problema si los sistemas son realmente seguros. Nuestro consejo es que el público se informe y asegure dónde se encuentran susdatos personales y exigir a las empresas que manejan su información que sus antecedentes se almacenen de manera segura y confidencial”. A corregir los errores A juicio de Renato Jijena, profesor de Derecho Informático de la Escuela de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, llegó la hora de que en materia de leyes de protección de datos se dejaran de lado las declaraciones “tímidas del tipo parece ser que es necesario revisar la legislación vigente, y se tenga el valor de decir que se corregirán los graves errores de fondo de normativas que permiten que de la mano de las tecnologías de la información se vulneren cotidianamente los derechos de los chilenos, como la intimidad, en relación a los datos personales procesados computacionalmente”, precisó el académico. Para tener en cuenta - En 2007, las compañías perdieron entre 53 y 59 mil millones de dólares por extravío de información confidencial en todo el mundo. Y el 78% de las pérdidas se originan en el interior de las empresas. - Un empleado de Boeing copió datos clave durante dos años. - En una biblioteca sueca se encontró información confidencial del Pentágono sobre Afganistán. |